Asesoría Alimentaria

En la Unión Europea se considera que la seguridad alimentaria es el resultado de la integración de un conjunto de factores relativos al establecimiento de unas normas aprobadas en materia de higiene, su aplicación responsable por los distintos eslabones de la cadena alimentaria y en una verificación por parte de las autoridades de control oficial. En este sentido, los nuevos reglamentos comunitarios en materia de higiene, refuerzan la necesidad y obligatoriedad de que las empresas alimentarias realicen actividades de autocontrol basadas en los principios del sistema de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico.

En un establecimiento alimentario los procesos de higiene son fundamentales para asegurar la inocuidad de los alimentos. El estado sanitario de los productos que ofrecemos a los clientes no sólo depende de las normas básicas de higiene sino también del volumen de producto que se elabora (entre mayor es este volumen, las probabilidades de descuidar  las prácticas correctas aumentan).

Los estudios demuestran que un control continuado de los procesos productivos en la elaboración de alimentos mediante el asesoramiento apoyado en la toma de muestras periódica, da lugar a una mejora considerable en la manipulación de los alimentos y por tanto, una disminución de la aparición de riesgos relacionados con los productos alimenticios. 

Este servicio se basa en la legislación alimentaria vigente de carácter Nacional (Real Decreto 140/2003, de 7 de Febrero de 2003, por el que se establecen los criterios sanitarios de la calidad del agua de consumo humano, Real Decreto 1801/2003, de 26 de Diciembre de 2003, sobre seguridad general de los productos, Real Decreto 3484/2000, de 29 de Diciembre de 2000, por el que se establecen las normas de higiene para la elaboración, distribución y comercio de comidas preparadas, entre otros) y Europea como El Libro Blanco de la Seguridad Alimentaria y parte del Paquete de Higiene (852/2004 relativo a la higiene de los alimentos, Reglamento (CE) 2073/2005, de 15 de Noviembre de 2005, relativo a los criterios microbiológicos aplicables a los productos alimenticios, publicado en el DOCE L 338 DE 22.12.2005, entre otros).